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  • Una sesión de fotos íntima, para volver a ti. No para gustar. No para posar. Solo para habitarte.

Sesiones beauty & boudoir

Mi visión

Durante mucho tiempo, no me atrevía a acercarme al género boudoir.

No porque no me viera capaz como fotógrafa, sino porque la forma en que se representa la sensualidad en la mayoría de fotografías del género no me resonaba.

Veía imágenes cargadas de erotismo, poses complejas, cuerpos que encajaban en los cánones de belleza, miradas intensas diseñadas para seducir al que mira la foto.

Y aunque respetaba ese lenguaje, yo no me sentía ahí.

No entiendo la sensualidad como algo que se muestra.
La entiendo como algo que se despierta desde dentro.
Como una presencia suave. Como un volver a ti.

Y por eso decidí ofrecer una mirada diferente.

El boudoir que yo siento y ofrezco no va de eso.

No va de desnudarte.
Ni de parecer sexy.
Ni de tener el cuerpo perfecto.

Va de volver a casa.
De reconocerte. De recordar quién eres.

A tu ritmo. Con tu piel. Con la ropa que te haga sentir segura.

Y quiero ofrecer este volver a ti misma a cualquier mujer, de cualquier talla y de cualquier edad.

Si no quieres mostrar tus piernas, no las muestres.
Si solo quieres llevar una camisa ancha y respirar, está bien.

El límite lo pones tú. Y eso es lo más poderoso.

Esta sesión no es para seducir.
Es para dejar de huir de ti misma.

Y no necesitas cambiar nada.
Solo permitirte verte con ternura.

Y empezar, poco a poco, a habitarte de nuevo.

— Laia Cantenys
Fotógrafa. Mujer. Y aliada de quien necesita volver.

  • Habitarte. Sin permiso. Sin juicio

No necesitas un cuerpo distinto, ni una excusa concreta.

Solo el deseo de volver a ti.

Tal vez llevas años cuidando… y ya no sabes cómo cuidarte.
Tal vez ya no recuerdas a la mujer que eras antes de ser madre.
Tal vez acabas de salir de una relación que te hizo pequeña.
Tal vez estás aprendiendo a convivir con un cuerpo que ha cambiado.
Tal vez no ha pasado nada grande… solo sientes una distancia sutil entre tú y tú.

Esta sesión no es una respuesta.
Es una pausa.
Un pequeño ritual.
Un regreso.

Esta sesión es para cuando decides abrazar una nueva versión de ti.
Para cuando descubress tu fuerza.
Para cuando sueltas.
Para cuando, por fin, te eliges.

No necesitas tener una talla 38.
Ni una razón perfecta.
Solo escucharte cuando algo dentro de ti dice: “Ahora sí.”

La Experiencia Boudoir

Te seré sincera: yo también suelo hacer lo que se espera de mí:
Siempre he cumplido. He sido fuerte. He ido con prisa. Hasta que me cansé.

Y quizás por eso he creado esta experiencia para mujeres que —como yo— han olvidado lo que significa parar y sentirse.

Para mí, el boudoir no va de desnudarse. Va de volver a habitarte, sin permiso, sin prisa y sin justificarse.

1. Antes de la sesión

Una experiencia creada desde dentro

Desde el momento en que decides regalarte esta experiencia, comienza un camino suave, sin prisa, pensado para cuidarte.

Recibirás una guía de preparación, con ideas de ropa, colores, texturas…
I también consejos para llegar tranquil·la i connectada contigo misma.

Y si lo deseas, tendremos una breve llamada previa.
Un espacio íntimo para que puedas compartir cómo te sientes y qué necesitas.
Todo lo que digas será escuchado con respeto y sin juicio.

Porque preparar juntas este momento también es parte del viaje.
Incluso antes de que empiece.

1. El día de la sesión

Un momento para ti (y solo para ti)

El día de la sesión empieza con un momento de cuidado para ti.
Comenzamos con maquillaje.
No para transformarte, sino para ayudarte a bajar el ritmo, respirar…

y empezar a habitarte.

La profesional estará contigo, escuchando cómo te sueles maquillar y

cómo te gustaría verte.
Respetará tus preferencias y potenciará tu belleza natural,
con un acabado que haga que te sientas tu misma

3. Durante la sesión

Presencia, acompañamiento y verdad

No tienes que hacer nada para gustar. Solo estar. Respirar. Sentir.

Confiar y dejarte llevar, yo te guiaré en cada momento, para que no te sientas sola y extraña en frente de la cámara, te mostraré qué hacer en todo momento, qué cara poner y dónde mirar.

Esta sesión de fotografía boudoir no va de parecer sexy ni de posar como una modelo.
Va de mirarte desde otro lugar.
De reconocerte en lo sutil.
De permitirte ser, sin filtro.

Después de la sesión: elegir, recordar, tocar

Unos días después, recibirás acceso a tu galería privada
para elegir las imágenes que más te emocionen.

No tienes que enseñarlas a nadie si no quieres. Estas fotos son para ti.

Y si quieres conservar ese momento en tus manos, puedes añadir a tu sesión un álbum artesanal.
Un objeto íntimo, elegante y sereno.
Un lugar donde guardar esta mirada.
Y volver a ella cuando lo necesites.

  • Con calma, con luz, y con un equipo femenino que te cuida desde el primer momento.

    He preparado este espacio pensando en ti.

Las sesiones incluyen

Llamada previa personalizada
Para escucharte, resolver tus dudas y ayudarte a llegar conectada a tu sesión.

Guía de preparación
Con inspiración de vestuario y consejos para reconectar con tu estilo y tu energía y elegir el vestuario con confianza.

Maquillaje profesional y natural
Un momento de cuidado antes de empezar, para entrar en ti sin prisas, para hacer relucir tu belleza natural, la estilista te maquillará según tus gustos y preferencias (incluido en el precio, valorado en 90 €).

45 minutos de sesión fotográfica
Con luz natural, acompañamiento emocional y dirección suave, te sentirás acompanyada en cada momento, te guiaré y te mostraré qué hacer y dónde mirar en cada momento

2 escenarios o cambios de vestuario
Para explorar diferentes matices de ti, sin disfraces ni exigencias.

Galería privada y segura
Para elegir tus imágenes favoritas desde la intimidad y la calma.

7 fotografías editadas con mirada artística
Seleccionadas por ti, retocadas con sutileza y entregadas en alta calidad.

No incluye fotografías impresas

Vídeos

¿Te estás planteando hacerte una sesión de fotos para ti pero tienes dudas a la hora de hacerte este auto-regalo? ¿Te preocupa no quedar bien en las fotos? ¿o te pone nerviosa el hecho de ponerte delante de la cámara? En estos dos vídeos puedes ver cómo son las sesiones por dentro además de escuchar el testimonio de una de mis clientas: ella te cuenta sus preocupaciones antes de su sesión de fotos y cómo fue su experiencia.

Preguntas que quizás no te atreves a hacer (pero que entiendo muy bien)

fotografia retrato mujer 05

¿Y si no me gusto en las fotos?

No estás sola en ese miedo.
No buscaremos la perfección, ni ángulos imposibles.
Buscaremos verdad, suavidad y presencia.
Te acompaño para que te sientas segura, y para que descubras una mirada hacia ti más amable y profunda.

¿Y si quiero hacerlo pero no me atrevo?

Entonces estás exactamente donde toca.
Porque muchas veces, detrás del miedo hay un deseo profundo de volver a ti.
Y eso ya es un inicio.

Ninguna de las mujeres que ves en mi web llegó del todo segura.
Todas atravesaron ese momento de duda.
Y todas merecían esta experiencia.

Antes de tomar ninguna decisión, podemos tener una llamada de 10 minutos.
No para convencerte, sino para escucharte.
Para ayudarte a sentir si este es tu momento.
No estás sola.

Todas las mujeres de tu web son muy bellas… yo no voy a salir así.

Lo que ves en las fotos no es perfección:
es verdad, es ternura, es presencia.

Todas las mujeres que han pasado por aquí son como tú.
Con historias, con dudas, con inseguridades.
Y todas fueron retratadas con respeto y con cuidado,
para verse con otros ojos. Con los suyos.

No sé posar. Me incomoda la cámara.

Nadie necesita saber posar.
Estar frente a la cámara no es un examen.
Te guiaré con suavidad en cada momento: cómo colocarte, dónde mirar, cómo respirar.
No estás sola. Yo estoy contigo.

Hay partes de mi cuerpo que no me gustan

Y es completamente normal.
Todas tenemos zonas con las que nos cuesta reconciliarnos.
La sesión no va de mostrar lo que no te gusta, sino de conectar con lo que sí.

Durante la preparación y la sesión, hablaremos de ello.
Cuidaré cada gesto, cada luz, cada encuadre.
Porque tu cuerpo, tal y como es ahora, merece ser visto con respeto y suavidad.

Este no es un espacio para juzgarte,
sino para empezar a mirarte de forma diferente.

¿Tengo que desnudarme?

No.
Esta experiencia no va de mostrar, sino de habitarte.
Tú decides qué mostrar y qué no.
Puedes venir en camisa, bata, lencería… o con lo que te haga sentir segura.
El límite lo pones tú.

¿Y si no sé qué ropa llevar?

No hace falta que traigas nada especial.
Te enviaré una guía con ideas de prendas, tejidos, colores…
Y también tengo opciones de vestuario en el estudio.
Lo elegiremos juntas.

¿Y si no soy de Girona?

También ofrezco sesiones en hoteles con encanto en Barcelona y alrededores.
Puedo desplazarme o ayudarte a encontrar el espacio ideal.

¿Puedo hacer esta sesión sin enseñar las fotos a nadie?

Por supuesto.
Tú decides qué hacer con tus imágenes.
Algunas mujeres las guardan como un tesoro privado.
Otras las comparten con alguien especial.
Otras las publican.
Todo es válido.

Me gusta la idea, pero me da miedo parecer vanidosa

Cuidarte no es vanidad.
Es un gesto de amor propio.
De reconexión.
De decir: “también merezco mirarme con ternura”.

¿Vas a publicar mis fotos?

No publico absolutamente nada sin tu permiso.
Tu intimidad y tu confianza son mi mayor prioridad.
Todas las imágenes que ves en mi web han sido compartidas con el consentimiento explícito de cada mujer.

Sí te preguntaré —siempre con todo el respeto— si podría publicar alguna imagen,
ya sea de forma semi anónima (sin mostrar el rostro) o completamente anónima (detalles, manos, siluetas...).
Pero la decisión es tuya, siempre.

También me puedes encontrar en Instagram @laiacantenys

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